Descripción
Esta imponente maceta cilíndrica es un tributo a la fertilidad del campo boyacense. Moldeada en la emblemática terracota de Ráquira, destaca por su textura rugosa que imita la corteza de un árbol, sobre la cual resalta un girasol en alto relieve con detalles meticulosos en sus pétalos y semillas. Su diseño esbelto y su borde superior reforzado la convierten en una pieza de gran presencia y elegancia rústica.













Valoraciones
No hay valoraciones aún.